El siguiente post tiene contenido escandaloso, políticamente incorrecto y toques prosaicos. Se sugiere la supervisión de un adulto y se recomienda discreción.
Llegué temprano a mi clase de yoga por lo que decidí practicar la postura del parado de hombros. Sólo estaba una chica de rosa jugando con su celular y acababa de llegar un señor. Acomodé mi tapete y las cobijas e hice las torciones necesarias para poder apoyarme en la pared. Hundí los hombros en el tapete, pegué la barbilla al pecho y apoyé los pies en la pared que estaban a punto de quedar en el aire. Tomé impulso y los despegué. Trataba de controlar el equilibrio cuando de repente sucedió una tragedia, en un movimiento pélvico entró aire en el aquellito ¡Oh no! perdí la concentración porque sabía que lo que seguía sería algo absolutamente vergonzoso. Pensé en correr al baño pero salió el primer sonido: prrt. Ufff, no sonó tan fuerte pensé, cuando de repente PRRRTTTTTT. ¡Qué vergüenza! además el don había puesto su tapete casi frente al mío. Retumbó el desgraciado en un salón con techos altos. ¡Ay, mamá! volteé para todos lados para no delatarme y cual temblor vino la réplica PRRRRRRRTTTTTTTTTTT. Zaz, malditos sean ustedes los aires vaginales.
El asunto con los pedos vaginales es que suenan y suenan recio casi como si te hubieras comido un plato hondo de frijoles con rábano. Ahí no hay nada de que lo iré dejando escapar poco a poquito y aunque aprietes fuerte el perineo sale porque sale y por episodios. Normalemente pasa en agarrones de kamasutra en posturas de chivito viendo al precipio, em-pino-suarez, à quatre pates o como quieran decirle además con tanto empujón pus como no va a entrar airecito. Aún así da un montón de güegüencha pero pus como por lo regular solo hay dos involucrados tons no hay tos. Se siente raro cuando entra aire en el conducto equivocado. Para explicarlo simple, es similar a como cuando inflas un globo agarras la boquilla por ambos lados y vas dejando escapar el aire hasta que se sale todo ¿Capichi? A poco no hace ruido. Porfis, si cuando estén con una chica que involuntariamente deje escapar un sonido estrafalario no le pongan cara de qué cochina puede ser uno de esos ingratos aires vaginales.
El sábado venía regresando de mi deliciosa clase de yoga y me subí al metrobus. La verdad iba a dejar pasar ese para esperar uno vacío pero ví un chico harto apantallante y me trepé para sondear a la víctima. Alto, pelos engelados, playera blanca, jeans, tenis y lentes de pasta blanca lacoste. Quedé casi frente a él, bueno en realidad mi boca quedó frente a su bícep derecho. El chicotengoondita se venía agarrando del tubo de arriba dejando en escuadra su brazo; y yo del tubo de al lado esperando cualquier oportunidad para agarrarme de SU tubo. Cada frenada del pejebus hacía mis sueños realidad. ¡Toing! brincaba el conejito. De repente que me llega el tufo de su desodorante mezclado con su sudor. Grrrrr, cerré mi ojitos y aspiré lo más hondo que pude. Oh sí! se había despertado la bestia. Si hay algo que me pone loca son ciertos olores que despiden los hombres. Me le quedé mirando fíjamente al conejito que aparecía de chocolate turín y en cada estación saltaba para decirme “muérdeme”. Casi hipnotizada por su delicioso brazo de piel suave y olor embriagante estuve a punto de saborearlo y tumbarle la cabeza como su idem de chocolate. Ñam, ñam, ñam… No sé que me pasa pero cuando se despierta la leona le da por morder. Quizá es culpa de la yoga porque un día en la clase estabamos en una postura bastante peculiar. Piertas abiertas a lo ancho del tapete, manos apoyadas al piso y cabeza levantada por consecuencia el trasero del vecino quedaba frente a los ojos del de atrás además eramos tantos que la distancia era un lujo. Bueno y de amplia cultura visual salieron un par de referencias porno. Juro que hasta el yogui más zen debe de sentir algo al tener un trasero de frente a la altura de los oclayos. Lo bueno es que el yoguiman que me gusta estaba tres fulanitos adelante sino juro por el osito bimbo y si no que se muera la tía rosa, le hubiera dado una mórdida al trasero tan suculenta que mis dientes pequeñitos se hubieran quedado con un pedazo de glúteo. Benditas las fantasías chaqueteras.
Ya he sido dos veces funcionaria de casilla. En el 2000 me tocó buscar el nombre del ciudadano, verificar que era el mismísimo, ponerle un sellito de ‘votó’, mirarlo directo a los ojos, explicarle lo de tachar correctamente la casilla, sonreírle y manchar su dedo con esa tinta que huele a vinagre que se tapa y/o se escurre. La verdad acepté ser funcionaria porque quería saber si había hombres guapos en mi colonia y tener esa información de primera mano es maravilloso. Pobre ilusa, eso nunca pasó porque en la colonia del valle donde vivía está llena de viejitos panistas y oficinas. Lo más hot de la colonia eran los pandrosos del CUEC con ese aire pacheco de Kurosawa es mi chalán o Tarkovski me la pela. Obvio, llegaban puros ñores cuarentones de camisita con sueter en los hombros, pantalones dockers & mocasin o ñoras encopetadas que para ir a votar fueron al salón y para una mocosa hambrienta de taco de ojo eso era cómo ver el canal del congreso. No hubo incidentes y todos quedaron conformes con los resultados. Lo dicho, ganó el PAN.
Para que no haya fraudes, al finalizar la jornada se cancelan todas la boletas de los que no fueron a ejercer el sufragio. Tachar boletas es algo asquerosamente aburrido al final te duele la mano sobre todo en una ciudad donde el abstencionismo es contundente. Lo divertido fue ver un par de boletas mentándonos la madre, otra que votó por cantinflas y decidir si la marca del crayón no rebasaba los límites de la democracia permitidos. Uy, porque para argüenderos los del PRD se pintan solos. Yo me fui a mi casita satisfecha por haber cumplido mi deber de ciudadana aunque descorazonada por el hecho de no haber localizado un vecino guapo.
Dados los últimos acontecimientos hay algo que no acabo de entender ¿para qué anular el voto? Según mi lógica obtusa, si anulas el voto es como si no hubieras ido a votar ¿eso qué? bueno por lo menos le quitas tarea al tipín tachaboletas. Ahora ¿qué pasa si la mayoría son votos nulos? Significaría que no vamos a pagar por un curul desocupado? es decir, que no le pagaríamos el sueldo a un diputeibol, o sea un aumento de sueldo menos? Ahhhh…. y si mejor me postulo como candidata ¿y si les pido a todos ustedes queridos lectores que voten por mi en vez de que anulen su voto?
Les digo lo que haría como diputada del Partido Único de Niñas Kinky (PUNK).
Pondría un ley en la que tendrían que pagar impuestos todos lo panzones. Los hombres con cuadritos se les daría una tarjeta con 600 pesos para que escogieran el gimnasio que quisieran además de cupones canjeables por tarros de gel del moco de King Kong.
Pondría a dieta y ejercicio inmediato a los policías ya por lo menos apantallarían. Contrataría a don Giorgio Armani para que les diseñara los uniformes ajustados al trasero. El que osara no tener conejotes en los bíceps sería castigado y remitido para ser esclavo de la Maestra durante un mes.
Propondría una ley en la que cualquier tipo de acoso sexual sería castigado con media hora de patadas en los huevos por un grupo de lesbianas feministas radicales. Ya no caben en las cárceles.
Servicio 24 hrs de masajistas mamados para las que padecen de cólicos menstruales con happy ending.
Internet con ancho de banda abierto y cable para todos. Si Slim no te lo da que te lo pagué…
Daría cupones canjeables por una hora de hotel los viernes con roomservice y goodies incluídos.
Es en serio si piensan anular su voto mejor voten por mí, si Dr. Simi casi lo logra ¿por qué no? Se aceptan sugerencias para la creación de nuevas leyes.





¿Será que realmente queremos tener un Mr. Big en casa? Yo digo que sí. Encontrado en la Bazar EU de este mes.
La güerotix y yo lo plantamos
en el límite del sarcasmo
ahí donde termina lo castoooo,
fue el webmaster quien lo trajo,
yo tenía treinta años y él apenas un poooost…
al llegar la prima vera debrayamos con la güera
y lo cubrimos de comentarios,
con trocitos de experiencias la hicimos una bloggera
para que no nos dejara dañadoooos…
Mi blog brotó, mi experiencia crecióooo
hoy bajo sus visitas, que tanto logró
tenemos recuerdos,
mi blog y yo…
Feliz cumpleaños blog!





Maricones, maricones, lo que se dice maricones, no son. Ninguno salió despavorido ante el diluvio que cayó en pleno festejo de la XXI marcha del orgullo gay. He visto hombres paniquearse ante una abeja y mover sus manitas como avispas y salir corriendo para el otro lado. No que no sí que sí, ya volvimos a salir, canturreaban los muy pero muy mojados respresentantes de la comunidad gay. Cualquiera diría que Tlaloc es homofóbico porque les patrocinó la mejor lluvia del año, con granizo incluído. Dicen que al mal tiempo buena cara y si del cielo te caen limones, haz limonada por eso los chic@s festejaban al son de “el que no brinque es buga”. La plancha del Zócalo se convirtió de nuevo en Tenochtitlán los asistentes multicolor disfrutaban pateando el agua y bailando como rito al dios de la lluvia mientras el maquillaje y el peinado les quedaba peor que villana de telenovela desgreñada. Y sí, es un drama que se te bajé el peinado después de invertirle horas en hacerlo, ni que decir del maquillaje con lo que cuesta que quede impecable pero poco importó porque el ánimo parecía no decaer aún cuando llovía copiosamente.
Los empapados marchistas gritaban que querían música. ¿Qué no ven películas? Electricidad + agua = electrocutón. Poco a poco fue llegando el contigente que venía atrasado y se incorporaban a la aquazócalo party. Hacía tanto que no me mojaba de esa manera y por un segundo, mientras caminaba sobre 20 de noviembre tomándole fotos a los resguarecidos, estuve a punto de aceptar la petición de ‘mucha ropa, mucha ropa’ que gritaban los paseantes. Ñeeee, nanai, nigüas, ni maíz ¿y si se me lanzaban las del club de Safo? y lo peor, capaz que me gustaba. Lo cierto es que la lluvia no imposibilitó que la fiesta explotara aún cuando los animalitos del señor titiritaban de frío y homenajeaban a Gene Kelly en una versión bizarra de bailando bajo la lluvia. Una marcha para recordar.

Veracruz es de mis estados favoritos. Está lleno de paisajes hermosos, cáscadas impresionantes, la gente es de lo más amable, música maravillosa y comida para chuparse los dedos ¿por qué diablos me interesaría ir a veracruz a ver una galería urbana?


Cuando veía llegar al Cromagnon con sus converse rotos, mugrosos y con el calcetín de fuera siempre lo amenazaba con tirárselos a la basura en cualquier momento. No lo logré. Me molestaba de sobremanera verlo llegar con ese remedo de calzado. Ufff, a lo que olerían esas cosas. Es mas le dije que si me dejaba aventarlos por los cielos de Santa Fé directo a la oficina de Emilio Azcárraga le compraba unos nuevos. No sé lo que significaban esos tenis pero seguro ya llevaban mas de ocho vidas. La experiencia del zapato sólo la entiende el que los lleva, es por eso lo del dicho de ponerse en los zapatos de alguien. El calzado toman la forma peculiar de los pies del dueño y cuando por fin los logra domesticar puede que sean lo mejor que le haya pasado en la vida. Lo malo es cuando los tienes que dejar ir y ya no valen las limpiadas, las retocadas de color, las idas al talabartero y sólo tu sabes dónde han estado esas piezas de arte póvera. ¡Vaya sorpresas que me llevé en el museo del calzado! Fue una de las experiencias más enriquecedoras del año. Supe por fin lo que era una polaina (y no es un albur) y una babucha además de observar con mis propios ojos el tamaño de los zapatos orientales que se usaban para hacer el pie más pequeño por considerarlo más estético. Hay zapatos del siglo XV que parecen recién salidos de la fábrica. Desde las zapatillas de la reina Isabel hasta el calzado de dos candidatas en las próximas elecciones (una usa la misma marca que la reina). Para mi gusto faltan los zapatos de JuanGa, las botas del subcomanche (¿o usa huaraches?) los de Lorena Ochoa y los zapatos carísimos de Martita. Corran y diviértanse en la galería de flickr. ¿A ustedes zapatos de qué personalidad les gustaría ver?

Obvio no me puedo perder el gran estreno. Hasta que los hermanos fuentes piensan en el público femenino. Los Fuentes Boys, además de tener ese look metromariachisexual con todo y lucesitas en la greña, harto gel y resplandor blanco, deben cantar de segurito reggeaton mientras se balancean en sus trapecios. Ufff ya los quiero conocer y amar.
Güerotix es una heroina citadina. Sus armas son una cámara y un blog. Siempre en búsqueda de la situación curiosa y asombrosa. Clavada en las texturas aprecía la belleza en donde no existe. No puede vivir sin cable y sin interned. Mide su quincena en zapatos y gasta lo que no tiene. Muchos la definen como un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer. Asshhh, sólo porque expresa sus calenturas. Adicta al chocolate y los zafarranchos en el centro de la ciudad, su lugar de exploración.