Hoy puedo decir que hasta ahorita el centro de la ciudad de méxico me ha regalado un acercamiento con la naturaleza. Paradójico pero cierto. Nunca en mi corta vida había visto en la ciudad semejantes espéctaculos naturales con tanta claridad. Como siempre he dicho, los espectaculares y los cables arruinan la vista del ya por si contaminado cielo.

El domingo hubo tormenta eléctrica, y al no tener todavía cable e internet, me dedique a cazar rayos con mi cámara. Eran tan intensos y tan seguidos que tres si me pegaron un pinche susto porque sentí que la virgen me hablaba. Steven Spielberg se quedaba pendejo. Ayer la luna era una belleza, amarilla y grande, gracias al plomo en el aire… jejeje. Hoy el amanecer enmarcado por las cúpulas de catedral fue sublime.  Además ayer tembló, no sé si lo sintieron pero estando en un séptimo piso de que se siente, se siente.

centro03.jpg

centrou06.jpg

centro01.jpg