En esta gran ciudad con tantos habitantes puede ser díficil localizar a una persona, pero para eso existe una posibilidad que casi nadie usa, la sección blanca. Tengo que admitir que las veces que he recurrido a la consulta de la sección blanca es para jugar un par de bromas y para localizar a un ex. Obviamente la primera fue cuando estaba morrilla y no había identificador de llamadas, bendito anominato, para jugarle una que otra broma, preguntando por el señor calvo de parte de su último pelo. La segunda fue cuando estaba en crisis amorosa y quería localizar el teléfono de un ex. Lo malo es que no estaba a su nombre y no tenía ni puta idea de a nombre de quien pudiera estar la línea. En fin.

Hoy en la mañana ví una escena que me provocó risa instantánea. Sobre Reforma a la altura del ángel se acerca un tipo con un par de secciones blancas a un coche. Supongo que le dijo que si las quería y cambio le diera “lo que fuera su voluntad”. Cuando están incluidas esas palabras suele sugerir un intercambio económico, o lo que es lo mismo una moneda “pal’ chesco”. Yo esperaba ver salir de la ventana del conductor una mano con una moneda. Cual va siendo mi sorpresa que saca la cajetilla de cigarros y el fulanito reparteseccionblanca, toma dos.¡Le cambio los dos volúmenes por un par de vaqueritos!  jajajajaja… no lo podía creer. Llegue a la oficina con una sonrisa. Así es méxico mágico.