Hoy fui con un par de ingleses que conocí a la loma de bracho donde se representan las tradicionales morismas, es decir, la batalla de los moros y cristianos. Es espectacular. Según el encargado de la recepción del hotel tan sólo de puros participantes son unos 15,000. El chiste es que en el trayecto nos encontramos con un tianguis de chácharas. Uno de los ingleses se echó un clavado en un montón de muñecos de peluche. No entendí por qué lo hizo y luego nos pidió que le ayudaramos a buscar algo realmente kistch pero ligero. El proposito de hacerlo es porque quería colgarlo en el cierre de su backpack para que la gente que lo viera, lo recordara por su espantoso peluche. El ganador fue un plátano.

Ja! Tuve ganas de comprarme uno pero para qué tengo un monton de peluches ridículos en mi casa. Además creo que la gente podría reconocerme por mi sueter azul. Al parecer la única vez que me lo he quitado fue en Guadalajara. Aquí hace mucho frío. Así que si ven a una linda chica de sueter azul cobalto de cuello de tortuga con cara de turista. Soy yo.