Viajar sola ha sido un experimento muy satisfactorio. Aprendes a vivir sin la rutina y las costumbres. Claro que se extraña la comodidad de tener tus cosas en orden pero tambien las sorpresas son buenas. Me he bañado en diferentes regaderas desde las que salen tres gotitas hasta las que tienen una presion deliciosa. Dormido en camas hiper aguadas y super duras. Lavo los chones en la regadera al igual que el brasier y me he puesto tres veces seguidas la misma playera. He muerto de frio y luego de calor. Toda la experiencia ha sido fantastica.

Eso de empacar y desempacar tambien tiene sus inconvenientes, ademas la mochila comienza a engordar. La pijama se me quedo en un hotel en aguascalientes. Los aeropuertos cambian las reglas a cada rato. En cancun se quedaron con una botella de agua que acababa de comprar. En el de la ciudad de mexico no pude pasar con el cafe, en el de miami sustrajeron mis envases de plastico grandes como el shampoo, la crema y el bronceador. Lo malo de no viajar tan seguido.