Estoy a punto de ir a mis últimas sesiones en Neoskin. Falté a una cuando estaba de viaje, así que me dieron una cita para que la “doctora” me examinara. Me dijo que ya el vello estaba delgadito y débil o sea que en un futuro sería lampiña de las área seleccionadas. Me recomendó exfoliación y que me rasurara lo menos posible o de plano no hacerlo. Yo he seguido sus instrucciones al pie de la letra. Ya llevo un mes sin echarle rastrillo a la axila y a otra partes de la selva lacandona. Me siento como preadolescente aunque con chichis, como brooke shields en la laguna azul y como estudiante ultraecologista hippy de filosofía. He evitado ponerme lo que es la playerita sin mangas para no dejar traumas en la sociedad. Tengo que admitir que disfruto ver mis pelillos pubertos a mis 31. Sólo que cuando empieza a chillar la ardilla huele bien acá, o sea a desodorante… jejeje.