Díganme que ustedes también lo han visto. Es tan sólo un instante y pasa tan rápido que podría decir que es subliminal. Si ustedes querid@s bloger@s se han subido en la línea dos del metro, es decir, la de color azul puede que sepan de lo que estoy hablando sino hagan el experimento.

Súbanse en la estación Zócalo o antes el chiste es que vayan en dirección a cuatro caminos. Una vez en el vagón giren para quedar viendo hacia la puerta como si fueran a salir y esperen. Conforme el metro avanza sólo veran paredes negras escurridas de nuestro H metro. De pronto no puedo decir en que momento pero de la nada aparecen imágenes cuadro por cuadro de dos anuncios, es casi como un zootropo.

Me pareció verdaderamente alucinante porque me imagino el departamento de mentes brillantes de la agencia de publicidad les encargaron buscar nuevos lugares donde anunciarse para un público masivo. Seguro la mente brillante iba un día en el metro viendo hacia el vacio pensando en la inmortalidad del cangrejo y se hizo la luz. Por qué no utilizar esos espacios negros y hediondos para generar imágenes cuadro por cuadro y así crear una animación que alegre la vista del usuario. Díganme que ustedes también lo han visto.