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La invitación a participar en una rodada en favor de los enfermos de cáncer es interesante, pero si estás hablando de que probablemente se pudiera romper el récord de motocicletas rodando sonaba muy pero muy tentador. La cita de salida fue en plaza cuicuilco a las 9 am el dormingo. Desde afuera parecía que los motoqueros se habían quedado dormidos. Al entrar te recibía una comitiva de motopatrullas impresionante. Casi que pensé que en algún momento vería Pedro Infante firmando autógrafos. Hartas choppers y de pista, sin olvidar a un colado de Little Caesars pizza y un par de motitos de no mas de 50cc. El espíritu estaba ahí. Todos ansiosos por salir y romper la marca.

Al momento de partir, el rugido de los motores enchinaba la piel. La gente en la calle se detenía a saludarnos como si fueramos carros alegóricos con todo miss méxico encima. Lo que me llamó la atención fue el motofashion. Máscaras de esqueletos, de Lecter y hasta el grinch con todo y pestaña larga, mucho cuero y mezclilla. El ambiente era de lo mejor, además el agrupamiento de motociclistas venían abriendo paso con acrobacia y todo. Los reporteros, camarografos y fotografos no perdían ni un sólo detalle. Ver a toda la banda reunida en la escalera del auditoria nacional te hacia sentir que cuando estamos unidos hacemos la diferencia. No reunimos a los 10,000 pero como nos divertimos.