—¿O sea que usted es cineasta? —preguntó de pronto Martin Palencia.
—Escribo guiones.
—Le quiero hacer una pregunta: Ese Buñuel le entraba a todo, ¿no? Tengo chingos de videos en mi casa de los que decomisamos en Tepito. Con todo respeto, pero creo que Buñuel le tupía parejo. A las claras se ve que era bien drogado, bien visionudo. Para mí es el Jefe, el Jefe de Jefes, como dicen los Tigres del Norte, el mero capo del cine, el único que de veras tuvo los huevos cuadrados —Palencia agitaba las manos para apoyar sus comentarios, sus ojos brillaban, como si llevar mucho tiempo tratando de exponer el tema—. ¡Que un viejito como ése se meta todo lo que quiera! Yo siempre digo: “Shakespeare era puto y a mí qué”. Esos cabrones estan creando, creando, creando— movió la cabeza con fuerza, a uno y otro lado; el gesto sugería coca o anfetaminas—. ¿Se acuerda de ésa de Buñuel en que dos viejas son una sola?

Fragmento extraído de Los Culpables de Juan Villoro, editorial Almadía.

Confieso que no había leído nada de Juan Villoro hasta que llegó a mis manos un cuento para niños que próximamente se va a publicar. Quedé tan conmovida que decidí buscar más textos del autor. Gracias al título y a que además me lo recomendó un dependiente pas mal de Gandhi Bellas Artes, compré una joya. El tamaño y el grosor me pareció adecuado (ash, del libro… no sean mal pensados). Sentí como si me hubiera infiltrado en la mente de un hombre. Los pasajeros del metro se me quedaban viendo cuando soltaba la carcajada. Ayer lo terminé de leer y sigo con la sonrisa. Es como un Almodovar del mundo masculino mezclado con lugares y situaciones conocidas por lo que se vuelve casi como tu amigo chismoso. Se los recomiendo ampliamente. ¿Algun otro libro de Monsieur Villoro que esté así de bueno?