imagen0131.jpg

Entre un mar de cabecitas femeninas la ví. Me miraba fijamente con su sonrisa siniestra. Me daba cosa voltear a ver hacia ese rincón. Luego me vino a la mente que si tuviera que ilustrar una bruja mala muy mala de cuentos infantiles que provocara pesadillas, definitivamente mi única fuente de inspiración sería ella.