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“Se supone entonces que no importa lo que hagan los hombres, ¿los tenemos que perdonar para alcanzar la felicidad?”. Esa fue la reacción de mi querida amiga cuando salimos de ver Sex & The City: la peli. Yo no sería tan radical pero esa parte en la que se sufre sin necesidad por falta de comunicación, me pegó. Dejé escapar un par de lagrimitas y un snif-snif por lo que ya no será. Me acordé profundamente del X Güerotixman tanto, que cruzó por mi mente la idea de hablarle y decirle que eramos un par de idiotas y que las cosas se pueden arreglar aún cuando nos haya arrasado un tsunami emocional. Estamos de acuerdo que las cosas no son tan fáciles, que no todo se arregla con una simple llamada o una carta de amor y que eso sólo pasa en las películas.

Disfrute mucho la película. Ahora tiene un lugar en mi top 10 del cursilódromo y en la sección de la cenicienta post moderna, junto con Pretty Woman y the Thomas Crowne affaire. Eso de que Charlotte siempre sí se le hizo lo del baby… naaaaa. Lo que me pareció especialmente hermoso fue Dante, sí, sí que a mi también me lleve al infierno. Por supuesto toda la muvi mi amiga et moi estuvimos goteando baba todo el tiempo viendo el guardaropa de las protagonistas.