Ya no sé que hacer… he intentado todo. El aceite, el humo, las plaquitas, el almohadazo, el ajo, la crema y los pinches moscos insisten en picarme. No lo entiendo. En el contrato de arrendamiento no venía lo de los otros inquilinos. Bueno, ¿será porque mi sangre es una delicia? pero no hay semana que uno hijodesumalnacidayreputisimamadre no me pique. Estoy desesperada. Díganme ¿qué hago? Hablar al GDF y mentarle la madre a Marcelito y pedir la cabeza de Slim, hacer plantón y huelga de hambre en el Zócalo, ir con los expertos de tabasco. Exijo solución. Lo de la malla lo veo poco probable. He pensado que una cama de princesa puede ser la solución. ¿Sugerencias?