Ayer soñe que llegaban unos amigos extranjeros y los paseaba por la ciudad. Una chica quería comprar artesanías y la llevaba a la ciudadela. No sé como saliendo había un enfrentamiento entre policias y rufianes. Sin embargo aparecía en escena una compañera de trabajo. Casi no recuerdo los detalles pero estuvo bastante cardíaco y angustioso porque además un maleante me mordía el hombro. Finalizaba el sueño con una escapada corriendo por eje central. Hoy llegué y le platiqué mi sueño. Ella me dijo que anoche no pudo dormir. A veces pienso que los habitantes de esta ciudad le tenemos miedo a nuestra propia sombra. Vivimos con psicosis y la incertidumbre de si hoy será el último día de nuestras vidas. Creo que debo de dejar el Metro.