Salirse de un trabajo te deja exhausto. No me gustan las despedidas, ni te doy quince días para que encuentres a alguien, pero ante todo hay que ser bien profesional. Ahora que si tu patrón es el gobierno se pone más sabroso. Okey te vas, está bien. Toma tu hoja para recolectar firmas. ¿Es para salvaguardar a las ballenas o las tortugas en peligro de extinción? Nel, es para que no te vayas a clavar un vidrio. La función pública te hace tener una regresión escolar. La firma de la señorita bibliotecaria, no vaya ser que se te pegué la primera edición autografiada por el Premio Nobel & friends o el libro que lleva agotado veinte años y no piensan reimprimir. Listo. Depto de contabilidad. No vaya a ser que pediste un préstamo para una casa en Miami o unas 39 hummers y lo cargues al herario. Listo. Depto. de Recursos Materiales. No vaya a ser que si te gustó la silla Herman Miller y el escritorio de caoba brasileña los veas con ojos de herencia familiar. Listo. Depto de sistemas. No vaya a ser que la super Imac con bluetooth, airport, camarita y memoria de 350 gigas desaparezca de las instalaciones junto con la información. Listo. Depto de personal. Ufff, ahora si, ahi está la credencial, ¿me la puedo quedar y seguir con el maravilloso descuento de empleado? No.

Muy bien, nos vemos en el depto de contraloría para el acta con tus testigos. ¿Qué acta? ¿cuáles testigos? ¿Contraloría? Ni mi mamá me controla. Es para la de entrega recepción del puesto. Achingá… más despacio por favor. No se te olvide incluir los anexos, ¿cuáles anexos? En resumen, hay que hacer inventario de toooodooo, desde lo que dejaste en el bote de basura hasta el último CD que quemaste, imprimirlo y hacer cuatro juegos. Escoger dos chambelanes para ir al baile e ir al matadero. Ya en el depto de contraloría se lee el acta y se firma cada una de las hojas de los cuatro juegos, los testigos firman, nos damos la mano y se acabó. Si deciden trabajar algún día en la función pública que sea hasta la jubilación.