Sólo tengo una cosa que agregar. ¿Qué pedo con los traumados que no quieren participar en la bonita y coqueta tradición del intercambio de regalos? A todo mundo nos ha pasado algo chafa, cómo el que te tocaba regalarte se enfermó o que cínicamente se le olvidó. No faltaba el que hacía puchero porque no le regalaron algo tan padre y tan chingón como lo que él regaló o las parejitas que de PUUUUraaa casualidad les tocaba regalarse. O cuando te tocaba el niño mas guapo del salón o la vieja que más odiabas de la clase o al mas nerd que nunca sabías que regalarle. Había un@s que casi casi exigían la nota de compra. De eso no se trata. Aunque para ser sincera, muchas cositas de personalidad salen a flote. En la prepa me regalaron unos boxers de franela de puerquitos navideños que usé hasta que se deshicieron.

Se trata de disfrutar un rato agradable con la gente con la que convives. De sabrosearte al que te tocó y desearle una feliz navidad. De decir babosadas como “que se lo pooongaaaa, que looo modeeeleee, que se moooocheeeee” y que haya foto de alguien con un chon en la cabeza. La emoción de saber que te van a regalar aunque seguramente ya habías filtrado una lista de posibles cosas regalables. De tomarte el tiempo de envolverlo de tal manera que no parezca lo que es. Ok, a todos nos ha pasado algo feo pero ya no estamos en la primaria así que yo ya puse mi mesa de regalos en palacio. jijiji. ¿Qué opinan sobre el intercambio de regalos, que no de fluidos?