








¿Qué dijeron? ¿que preferí ir al IndieOFest que ir a la Marcelo’s spring party? ¡claro que no! Donde haya fuegos artificiales, música y calor ahí toy. Desde mi balcón ví los fuegos artificiales, luego anduve dando vueltas por el Zócalo y alrededores. La gente parecía divertirse. Se sentía un ambiente tranquilo y relajado. Hubo de todo. Sentí que ahora los buscaaviones cumplieron su cometido y vino mas gente que el año pasado
Para empezar el Hostal Catedral sacó las bocinas y la gente bailoteaba al ritmo de punchis con todo y chela en mano. Bonito ambiente familiar. Pero donde se puso bueno fue por la zona de Santo Domingo. Este año le tocó al rockabilly y surf con mucho éxito. Tuvieron que cerrar república de brasil y los seven elevens. La banda cagua/meaba en la calle, saltaba, brincaba y cuanto desfiguro se les ocurriera. En algún momento pensé que esta en una fiesta de la Facultad de Contaduría. Algunos los venció el calor y optaron por quitarse la playera aunque el lavadero brillaba por su ausencia. Eso es autoestima, chingá.
En el momento que logré llegar al escenario ya habían pasado Los Gatos, Sr Bikini y Lost Acapulco que eran los fuertes de la noche. Sin embargo yo iba con la ilusión de cantar “el microfono es un arma de moda” del IMS. Un amigo me encontró (asombroso) entre la multitud y me dijo que acababan de anunciar la cancelación. Buuuuu!!! buuuuu!!! que devuelvan las entradas.
Un poli le dijo a mi cuate que Café Tacuba iba a estar en el Zócalo. Entre si eran rumores o un chistoretillo del guardian del orden, decidimos emigrar a la plancha, que visiblemente se encontraba muuuuy tranquila. Sin embargo se oía el sonido del metaaaaaaaaaal perturbando el sueño de los guardias de palacio nacional. Una banda de greñudos, con pantalones de cuerhule muy prendidos deleitaban a la audiencia. De verdad parecía que habían leído el manual de Cómo ser un rockstar y no morir en el intento. Que si han roto la guitarra me hubiera incado y besado el suelo.
Tengo sentimientos encontrados. Me daban ternurita, luego me sacaban una carcajada, me tapaba los ojos, pero cuando el guitarrista se echó su solo, y toco con la nariz pensé, ahora sí que lo había visto todo. Definitivamente tienen que verlos. El vocalista les maneja la voz profunda y la camisa de satin negro. Auuu! Resulta que Salvador y los leones, así se llama el grupo de rooooooock, van a tocar en el Vive Latino y pidieron que los fueramos a apoyar, si van me cuentan. Necesito otra opinión. Lo que sea de cada quien suenan con harto power.
No anduve por la Alameda pero me dijeron que también se puso bueno aunque ya no llegué a ver el gran finale con la orquesta guayacán le puse otra estrellita en la frente al buen marcelito.