
Sí claro, han de pensar que me la pasó asediando hombressabrosos para pedirles su teléfono. Aunque no sería mala idea que los muñecones salieran más seguido de sus jugueterías. El sábado lo volví hacer. Tengo que darles el antecedente. Cuando era una adolescente (zzZzzz) mi mamá vio que junto con las chichis y las hormonas me surgieron las ganas de explorar el mundo exterior y me dejó salir en las tardes después de hacer los deberes. No tardé mucho en descubrir que frente a mi casa había una farmacia que era frecuentada por los “vaguitos de la colonia” y para poder sondear mejor el material masculino tenía que invertir tiempo, mucho tiempo, en ese sitio. Pronto dedujé que lo que hacía que los chicos pasaran horas en la farmacia eran las maquinitas o chispas, como prefieran decirle. Esos artefactos de madera enormes con una pantalla en medio y una palanquita con botones que hacía mucho ruido pero que para los dueños de la farmacia significaba ganancias extras y para mí, el acercamiento al sexo opuesto. En vista de que siempre tenían acaparadas la cochinas maquinitas, y cuando intentaba usarlas resultaba peor porque era (soy) malísima para la coordinación videojueguil. Eso significaba una mirada de “ternurita/mensita” de los caballeritos que eran los dueños del score con más números que yo haya visto en el Street Fighter. Obviamente no iba a dejar de ir pero tenía que buscar algún pretexto que me hiciera permanecer en ese sitio atiborrado de testosterona. Por supuesto, el cajón de las medicinas se desbordaba y no le cabía una aspirina más. De pronto la vi y lo supe. La única máquina vacía y por la que ninguno de los pubertos sexy ponía un sólo peso era el cazamuñecos. Ese mueble mitad madera, mitad vidrio todavía más grande que el de las maquinitas con una garra (super floja) y cuyos premios, unos muñecos de peluche espantosos, era la solución.
Mi querida hermana (a la cual sonsaqué) y yo invertimos una cantidad de dinero exhorbitante en el cazamuñecos. Nos volvimos expertas, tanto que nuestras camas eran un tapiz de muñecos de peluche. Los chicos que esperaban turno en las maquinita se entretenían viéndonos sacar peluches horribles lo que propició la interactividad. Nos señalaban dónde debíamos poner la garra, se entusiasmaban y la hacían de héroes cuando había que sacar a patadas de la máquina el muñeco que se había quedado atorado. Después nos hicimos amigas de los chicos de la farmacia y yo, debo admitirlo, tardé en tirar los peluches (sin albur) porque me recordaban a fulanito cuando me sonrió, a sutanito porque me dijo que era una experta y así. De vez en vez sorprendo a mis acompañantes con mi habilidad oculta en el cazamuñecos de los cines. Una vez saqué el Hulk más feo que haya visto y que puse en mi coche para espantar a los maleantes. El sábado en la michoacana que está en pino suarez había una bola de microbuseros gastándose su dinero en el cazamuñecos. Cuando la máquina se desocupó, probé suerte y en el segundo intento saqué un Dr. Wagner, bien chido. Los microbuseros se ardieron y se picaron tratando de sacar algo. Yo me retiré con unas fresas con crema en la mano y una sonrisa en la boca.
Miss Polainas
Chilango City
Amante de la vida cotidiana, apasionada del arte en sus múltiples formas, exploradora de nuevas formas de vida. Ex campeona en cazamuñecos.
dianarl
enero 19th, 2009 at 9:30 pm
haaaaaaay yo nunca he podido sacar un maldito muñeco de esas maquinitas y tampoco aprendi a jugar
no dejaban los mocosillos expertos me limitaba observar que yo recuerde nunca interactue jejeje
Andres
enero 19th, 2009 at 10:18 pm
Puedo masajearte las bubies?
el mismisimo
enero 20th, 2009 at 12:09 am
Hermosa…(you, I mean) y la foto? post sin foto, como que está a medio parir.
ILoveMyPennis
enero 20th, 2009 at 10:52 am
En la actualidad las mocosas son expertas en darle en la madre a los mocosos en los videojuegos, ahora son expertas en halo, gears of wear, gran theft auto y demas videojuegos uno muy jugado por las feminas es el DOA death or alive en todas sus versiones.
ILoveMyPennis
enero 20th, 2009 at 10:55 am
Y con respecto a las maquinas que “dan” regalos prefiero la de los chocolates, cuando logras sacarle los chocolates te da hasta 3 o 4 barras!!
xtremecool
enero 20th, 2009 at 10:56 am
Saca una foto del pelushe (del que te ganaste del DR WAGNER hee?
A ver como esta de chido.
el mismisimo
enero 20th, 2009 at 1:33 pm
Ahora si werita chula…. buen post! as always! un besote para tintan!
Gabino
enero 20th, 2009 at 2:55 pm
Tengo como 3 meses de saber de tu existencia y me late un buen tu blog, eso de tomar fotos urbanas es la neta del planeta, voy a estar al pendiente de todos tus post, por cierto si sabes algo de una chamba para un inge en sistemas pos te lo agradecere, la crisis esta cañona =)
Saludos.
xtremecool
enero 20th, 2009 at 3:25 pm
Esta bien cajeta
kilikua
enero 20th, 2009 at 11:44 pm
Eres un estuche de monerías
Dr. Wagner
enero 22nd, 2009 at 12:18 am
Wera..no seas gacha, regalame ese Dr. Wagner…anda di que si..
tenil
enero 22nd, 2009 at 3:07 pm
guerotix se cambió el vestido! saludos!
RokCK
enero 22nd, 2009 at 10:00 pm
Orale, ese es un talento grandioso… Pero siendo honestos… ¿Es por eso por lo que hacían tanto alboroto los microbuseros? Con razón siempre llegan tarde los cabrones.
XD
IAN-KRISTH
enero 23rd, 2009 at 2:56 am
Buno, comentarios y comentarios pero alguien se pregunto QUE TAL ESTABAN LAS FRESAS CON CREMA? mmmmm imagino que buenisimas. MUAK…
Andres
enero 23rd, 2009 at 8:14 am
puedo pasar por tu oficina?
pedro raymundo valdez dominguez(el panda)
febrero 27th, 2009 at 3:29 pm
amo la lu cha libre kando kesk kiero ser un luchador de la wwe profesional y tambien campeon mundial d boxeo