No tengo palabras para describir la sensación que provoca un fandango a media noche con la luna del tamaño de una sandía gigante en tlacotalpan. La música suena, y suena fuerte. Hay un tablado en medio de la plaza y una multitud alrededor. La dinámica es la siguiente mientras el versador esté echando de su ronco pecho unas décimas, se puede bailar en la tarima y echar los taconazos veracruzanos para impresionar a los de por si boquiabiertos espectadores. Cuando el cantante deje de entonar la coplas suben al escenario los siguientes valientes para demostrar quién es quién. La fila es enooormee y los bailarines van desde los muy pero muy chamacos hasta los veteranos. Ustedes han de pensar que son pocos los que se animan a dar cátedra de cómo se baila pero simplemente no alcanza el tiempo para verlos a todos. Por supuesto que casi todos repiten. Siempre he pensado que para el fandango hay que estar vestidos para la ocasión de pies a cabeza. Mi sorpresa fue grande cuando el único aditamento necesario para sacar de las entrañas al jarocho que se lleva dentro son un par de zapatos de tacón y ámonooooss… El fandango duró hasta las 8 de la mañana. Ya quiero aprender a bailar.
Miss Polainas
Chilango City
Amante de la vida cotidiana, apasionada del arte en sus múltiples formas, exploradora de nuevas formas de vida. Ex campeona en cazamuñecos.
dianarl
febrero 5th, 2009 at 7:57 pm
es increible como el fandango inspira a la gente, recuerdo cuando trabajaba en la lib educal de mi rancho mi jefe decidio abrir uno de los discos de fandango que nos mandaron para ponerlo como muesta como un gusto personal y se vendieron rapidisimo todos los que teniamos en existencia por que a la gente le gustaba, cuando entraban automaticamente se ponian a bailar o preguntaban por el cd, tambien habia los que entraban muy seriecitos y se ponian a observar el material y en un ricon se ponian a bailar donde no los vieramos jajaja lo que no sabian es que teniamos circuito cerrado jijijiij
Juan Ramón
febrero 5th, 2009 at 8:14 pm
Qué chingón. Eso es más tradición que folklore barato.
As: Working Class Hero – John Lennon.
Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.