El sábado pensé que debí de haber puesto más atención en las clases de física justo cuando trataba de reparar el extractor de jugos que no quería prender. Caray, lo único que sé es que me fui a extra y no supe ni cómo lo pasé. Ahora creo que podría poner más atención a las resistencias, a las dinámicas y a cuál rueda de la bici hace que gire más rápido. Aún recuerdo que por culpa de una tarea en la que había que hacer en el macocel una instalación para prender y apagar un interruptor mandé al carajo la instalación eléctrica de mi casa. A esa edad pensaba que para qué aprender tonterías de esas si siempre habría un hombre herramienta cerca para poder hacerlo pero qué pasa cuando no hay un Tim Allen en el hogar. Obvio para eso existen las fantasías con músculos que lo hacen todo ¿De qué viviría el porno si no? Ahora que lo pienso compadezco un poco a las chicas que se han guardado para el matrimonio ¿y qué pasa si el galán no más no llega? ¿tendrán tiempo límite onda si no me caso a los 35 le voy a dar rienda suelta a las pasiones? o de plano estarán resignadas a jamás conocer el orgasmo, o como diría Samantha Jones a una monja en la última temporada de sex and the city ¿y les tienen permitido masturbarse? En fin. Creo que mientras aprendo un poco más de física también puedo aprender a jugar con las bolas… jejeje pura coordinación. Encontré a unos entusiastas cirqueros en la Alameda el sábado.