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Acababa de hacer el coraje mil ocho mil desde que tengo a Elvis ¿por qué los cachorros no vienen a este mundo ya educados? Elvis me ha enseñado a tener absoluto desapego a las cosas materiales pero cuando creo que ya no puede masticar otra cosa se pone de creativo como publicista de político en campaña. El último saldo fue mi sillón al que se dedico con absoluta dedicación a retirarle el tapiz a mordidas. Lo peor es que siempre se me queda viendo con esos ojitos de yo no rompo un plato mientras desde mi ronco pechou salen treinta mil leperadas por minuto. Quise sacarlo a la terraza y encerrarlo pero me di cuenta que estaba toda meada y que podía venir protección animal a regañarme por darle un trato indigno a un perrito comeloquemeencuentro. Fui a la sección de artículos de limpieza y me percaté de que ya no había cloro. Tome el carrito de super y emprendí camino.

Venía reflexionando sobre lo alcahueta que soy y que debería ser más estricta y que no sirvo para educar y qué bueno que no tengo hijos porque los haría machos y huevones o diputados o presidentes cuando de repente se me aparece de frente la mismisisisísima campeona olímpica Ana Guevara en disfraz de funcionaria. Por la inercia y venir clavada en la textura no reaccioné hasta que ya iba dando la vuelta a la cuadra. Ush, por lo menos le hubiera pedido un autógrafo o una foto o un besito. Mensa, mensa, mensa… ya ves y todo por venirte azotando con el tema de los hijos nonatos. ¡Qué cagado! la semana pasada vi a la Loaeza comiendo en L’Olvier y ahora me topo con la ex candidata a delegada a la Miguel Hidalgo. Hummm.

Ay, la de cosas que le hubiera dicho. Yo digo que si se hubiera postulado para Iztapalacra si andaba ganando con todo y Juanito de por medio. Que le hubiera hecho unos cambiecillos a uno de los integrantes de su equipo por lo menos de imagen. No soy Gaby Vargas pero el experto en materia de seguridad parecía salido de las Academias de Delincuencia y Narcotráfico, por lo menos una sonrisita. Que en las lonas se les pasó el amarillo partidista y que un poco mas de colorete, lapiz labial y peinado de salón le hubieran valido bastantes votos de las señoras encopetadas de Polanco. De sólo imaginar que me tomaría foto con la mujer que volteó a México de cabeza con sus truinfos me daba lo que se llama la emoción. En ese furor uno que otro ha de haber pensado “Ana para presidenta” se me hace que ya se lo tomó en serio. Fui a la Bodega Comercial del centro en la que usted puede encontrar productos caducos y descontinuados sin problemas. Hallé lo que buscaba como dicen los cajeros y regresé con el carrito repleto y dos bolsas mas. Lo bueno es que sólo iba por cloro.

¡Qué mal plan que no me saqué la foto con mi tocaya! Híjolas la Blackberry o el iPhone me hubieran hecho un paro directito al blog, al feisbuk, al twitter. Dicen que la vida da muchas vueltas y a mi me toco la de ganar. Para que no me quedara con las ganas el destino volvió hacer de las suyas. Mademoiselle iba saliendo del Starbucks de 16 de septiembre justo cuando yo iba pasando por ahí. No hay mañana. El pedo es que ahora venía con las manos ocupadas y sería un poco mas complicado. Ella iba escoltada por dos chicos, uno estaba guapetón, y otro normal pero seguro a ese es al que manda al super por los kotex. jajajaja. Listo. Me le paré enfrente y sin decir mas que “te va a sonar una ridiculez pero me puedo tomar una foto contigo” solté las bolsas y deje el carrito para sacar mi cámara mientras ella iba desfrunciendo el ceño. Yo no sé que pensó que le iba a decir porque quito la cara de tevoapartirtumadre. La verdá la verdá si impone. Estea grandota y su acento grueso sonorense intimida. Para romper el hielo le hubiera dicho que si se acordaba que me seguía en el twitter pero como ya no lo actualiza desde que pasaron las elecciones pues ni al caso. El guapito sin soltar su Té Chai Latte grande helado al cual le dba sorbos mientras sostenía la cámara con la otra mano y nos sacó la foto. Merci beaucoup. Guardé la cámara y me retiré sin saber que más adelante me esperaba una sorpresa. (continuará)