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No hace mucho un futbolista del Querétaro levantó polémica por usar unos tacos rosas y como diría Mufasa ‘uuuuuuuuhhh’. Chale, pos que desmemoriados ¿qué ya no se acuerdan del bien ponderado y cada día mejorado Jorge Campos (gustoso chacaloso) y sus uniformes destrúyeme la pupila? ¡Ay, qué machines nos salieron! Lo peor fue que le pidieron que ya nos los volviera a usar buuu. No vaya a ser que sus tacos suelten una sustancia peor que la influenza y los vuelva mariquitas sin calzones. Me quedé pensando en el rosa como el color prohibido por los machomenos. Si Rosa Mel Cachu supiera que es la causante de la disminución de la testosterona jamás habría salido del clóset. Los fundamentalistas dirán que sólo a los que se les hace agua la canoa o les gusta el arroz con popote disfrutan usando el color. Por azares del destino, que conste, vi un pedacito de la jotinovela del canal de las estrellas en las que mi adorado Camil sale a festejar a su ¿galán? usando un traje rosita. What a cliché! Me parece entonces que todos aquellos que hayan bebido leche de fresa en su infancia, devorado capítulos enteros de la pantera rosa, tan afeminada ella, o hayan subido a los gijoes al beetle de la Barbie aunque hubiera sido un aventón son del club arcoiris sin que nadie haya podido evitarlo. Hace poco Shaq perdió una apuesta y tuvo que pasear en traje de baño rosa y del rosa que hace a cualquier ambidiestro sexual temblar. Sigo sin entender cuál es el problema. Para ser sincera a mí me parece que un hombre que porta un color tan mayativo con orgullo merece todos mis respetos además, aumenta puntos en la escala de yotodaslaspuedo por tener los tompiates de lucirlo y que le valga mami lo que sus colegas, amigüitos y coworkers (envidiosos todos ellos) tengan que decir. Ya me imagino la carrilla que le han de cargar al sujeto.

Para saber qué porcentaje de machirrines sale a la calle con el rosa de guadalupe como estandarte, me di a la tarea de monitorear todo aquel sujeto que trajera ese color en todas sus presentaciones. La investigación arrojo resultados asombrosos. Las camisas casuales de algodón con cuellito rosas son las absolutas ganadoras pero deben de tener un cocodrilito o un fulanito jugando polo porque de lo contrario se les seca y cae. Aunque para ser sincera el rosa clarito, magenta al 20%, es muy pero muy recurrente en camisas y corbatas oficineras y pasa casi inadvertido. Debe de ser tan clarito como si su mami hubiera metido las camisas blancas con los chones rojos en la misma carga de lavado porque sino comienza a llamar instantaneamente la atención. Los vanidosos dirán que para lucir una prenda con ese color la cintura no debe salirse del pantalón porque sino se estaría generando el efecto Porky. A quién le importa necesitamos mas color en las calles algo para que los turistas se lleven hartas fotos a su casa y digan que le Mexique es un país bien rosita, que 15,000 mil muertos ni que la fregada. Es más yo propongo que otra vez dejemos huella en el libro Guiness con el mayor número de hombres con camisa rosa caminando por la ciudad de méxico ¿Como la ven? ¿Tienen una prenda rosa en su clóset?