Me lo temí desde que la cámara se suicidó al tirarse un clavado de la mesa a la arena finitititita dónde la había puesto para que me tomara una foto. Traté de limpiarla pero los diminutos granitos ya se había incrustaddo en el lente. No quiso prender y luego no quiso abrir los ojitos. Después de limpiarla exhaustivamente logré que volviera a funcionar pero ahora hacía ruidos raros. Era un enfermo terminal. La semana pasada mi cámara que no tiene ni un año murió marcando error para sacar el lente. La llevé a reparación esperando que sólo le hicieran una buena limpieza y listo pero no fue así. Hay que cambiarle el lente que se dañó y es la misma historia siempre que descompongo una cámara. El arreglo sale en la mitad de lo que cuesta una nueva. Tengo una reflex pero es estorbosa y no la sé usar además la gente la asocia con meharéricocomopaparazzi entonces no me la dejan pasar en museos, si la saco en la calle se ponen punks y para nada pasa desapercibida. Así que estaremos a dieta de fotos por un rato y mientras les cuento historias ¿va?