Mientras bailábamos me empezó a calentar el oído con frases cachondas. ¡Qué diablos! Total no será el primer morenazo que me eche al plato. Nunca le he sacado al parche además sería la mejor forma de empezar el año nuevo. El semental de ojos de cachorrito no se anduvo con rodeos e hizo la propuesta indecorosa sin pudor: vamos a tu casa. Ahí estaba el dilema. Por un lado está esa parte que te dice que promete ser un brincolín con gritos de placer asegurados sin pensar en que, según cuenta la leyenda, calza grande. Por otro lado está esa otra parte que te dice que al ser músico cubano quién sabe cuántas grupis hayan pasado por su instrumento lo que significa que puede tener hasta lepra y no lo sabe. Le inventé el cuento de que toda mi prole, desde el hombre de las cavernas hasta los del lejano oriente, estaban de paracaidistas en mi jacalito razón por la cual no podíamos tener “ondas” en mi casa. La verdad es que esperaba ver su reacción a) si insiste entonces se emprende la retirada por pechón b) si ofrece su casa se lleva puntos extra c) si ofrece hotel quedamos tablas. Son esas pequeñas pruebas que pongo para ver en qué acabará todo. b) su casa. Lucky me. Y es cuando escuchas a tus amigas diciéndote ¿para que lo quieres? No lo quieres para casarte ni para que sea el padre tus hijos. Y entonces viene la tan temible pregunta ¿qué tan desesperada estoy?. Duramos unas cinco canciones cachondeándonos hasta que puso un ultimátum. Mi gente me está esperando ¿vienes? Güerotix 2009 vs Güerotix 2010. Tendré que pasar me prometí a mi misma no ser tan nalgapronta. Obvio no se lo dije y me despedí del sonrisa seductora con dos merecidos besitos en los cachetes deseándole lo mejor para este año que comienza. Toco aquí muy seguido por si algún día te quieres dar una “vuelta”.