dsc00148

Ya pasé por las diferentes etapas: asombro, envidia, duda y diversión. Lo cierto querido lector es que mientras usted duerme plácidamente o renuncia a las sábanas para brincar a la regadera o corretear a los chamacos para ir a la escuela o se pone buenísimo haciendo ejercicio, hay dos personas en esta ciudad que tiene otra clase de rutina: se fajonean. Eso es amor y no pedazos. Al principio me parecía un poco de mal gusto ¿qué hacen dos personas besuqueándose en un rincón oscuro protegidos por la clichesosa gabardina negra a las 6:30 am? Oigame, no se vale, se dan unos besazazazos dignos de perrillas (turicuchis) ni que decir de la gabardina que cobra vida y parece anuncio de lonol. ¡Por supuesto que levanta sospechas! (y envidia color verde moco) Luego mi reportera del crimen interior se hizo la pregunta ¿qué tipo de pareja soporta bajas temperaturas para darse cariño todas las mañanas? ¿por qué no se quedan en su cama retozar o jodido en el coche a empañar los vidrios agusto? Fajajá! Coge sí! Cochinotes! Deben de ser amaaanteeeesss. Tssssss. Todavía no consigo pruebas pero lo divertido es que cuando paso y no los veo es que ya se me hizo tarde.