¿Tiene porno para chicas? Estaba segura que me iba a poner su cara de no entiendo pero ni pronto ni perezoso el dealer de pornografía del metro insurgentes comenzó a buscar entre sus mil ochomil pelis marca capitán Garfio. Había avanzado bastantes puestos pero casi todos tenían rotulado XXX Gay y probablemente no iban a tener lo que yo buscaba. Ah, y no me vaya a dar chica contra chica busco algo con… historia, no? Voilà! ¿Cómo supiste? Si te dedicas al negocio debes de saber lo que tus clientes buscan. Seguro no soy la primera dama, obvio no, que solicita algo mas para chicas o lo que ello signifique. Me recomendó un par de pelis onda Romeo y Julieta, nah demasiado cursi sin embargo la portada de Pussy Prison me cautivó. Cuatro trajeados, ocho chicas, champán y prisión. Parecía como una fiesta con todos los borrachos que atrapan en el alcoholímetro en el Torito. He ahí una historia.

Me sorprendió la calidad del clon. Pa’ pronto está como en siete idiomas y con doblaje pero no quise intentar el “dame tu polla” y mejor decidí dejarlo en la versión original. Qué bien se ve. Nada que ver con la primera vez que vi de una peli porno. Tenía como 15 años y unos vecinillos nos invitaron a su casa a ver películas a una amiga y a mí sin embargo no aclararon cuál era la clasificación. Fue verdaderamente impresionante. Era una cosa medio amateur con mala iluminación, pompis con granos y muchos pelos. No soporté ni cinco minutos. Honestamente me dio guachis. Pasó el tiempo y habiendo abierto el tesorito, sacrificado al chivo, tronado el ejotito, deshojado la margarita llegaron los hoteles de paso y los canales prohibidos. Descubrí que en pequeñas dosis el porno pone y pone bien. Le perdí el asquito. Al principio sentía culpa porque siempre había pensado que el porno era para depravados y de pronto mi mente no podía de repasar las escenas que me ponían eXXXtremely hot. A lo mejor eran los gritos de placer de las porn stars que les estaban dando hasta por las cutículas lo que despertaba mi morbo. Confieso que era de las intentaba ver el canal de cable con imágenes verdes y distorsionadas en las cuales el audio era la clave para saber lo que estaba pasando.

La escena abre con una mujer policía a la cual el uniforme le quedaba enorme que mete a cuatro borrachos trajeados a dos celdas. Uff trajeados, palomita. Batalla un poco en meterlos mientras le agarran la nalga y ella tan campante. Dos minutos después llega una tropa de féminas con champán en la mano simulando una borrachera que ni las peores actrices de la tele podrían igualar. Eso si enfundadas en faldas entalladas color negro con blusas de satín. Nights in white satin. El satín negro gran fetiches de las noches de lujuría. Las pelis porno con historia son tan predecibles como Avatar así que no pasaron ni 10 minutos cuando las chicas ya estaban dando cátedra de cómo hacer un blow job a los borrachos que estaban detrás de las barras. Y ahí caí en cuenta de que no era lo que yo buscaba.

Claro que nos gustan los clichés y fetiches como los trajeados por ejemplo, lo del tolete esta kinky pero debe de haber algo mas para que una porno sea como un cuento de Corín Tellado sin censura. Los detalles y la tensión sexual. Nos gusta ver buches de mazacuata pero no veinte minutos, ni cincuenta de metesaca. Debe haber variedad y equilibrio. Es difícil explicarlo. Lo que los hombres entienden como historia es pizzero toca a la puerta, rubia abre la puerta en baby doll transparente, él deja la pizza y le agarra la nalga y a lo que le truje chencha. Fin. En una versión femenina podría ser pizzero toca puerta, ella abre en pants porque acaba de venir de correr toda sudada, entonces el pizzero le dice que no trae cambio y ella se agacha a recoger su bolsa él le ve el trasero, ella no se da cuenta, entonces le dice que mientras le ayude a cambiar el garrafón porque él esta mas fuerte, ella ve sus bíceps y babea, él se lastima la mano y ella lo toma de la mano para darle una sobadita pero se ven a los ojos entonces saben que se desean ella le pone su mano lastimada en la chichi y se besan apasionadamente y bueno lo que sigue ya lo saben. A lo mejor no me he topado todavía con una buena historia con porno pero no descarto la posibilidad de poner mi productora Güerotix Films.