Un día estaba en la lagunilla chachareando y me detuve en un puesto regenteado por un par de desparramados ejemplares mexican curious, mezcla entre Marilyn Manson y Viruta y Capulina. Parecían estar más clavados en sus sillitas de director y en el chisme que en atender a la clientela o echarle un ojo a la mercancía. Mi dedo índice, acompañado de mi dulce y melodiosa voz, señalaba un objeto al tiempo que preguntaba el precio. Súbitamente Capulina Manson encogió las botas negras modelo las compré en el chopo para ponerse en la posición que a sus maestras le hubiera gustado enseñarle. Bien sentadito. Codeó a la Marilyn Viruta y al unísono exclamaron ¡es Monsiváis! Hagan de cuenta que acababan de ver a Jim Morrison himself. Sí, Morrison porque era una aparición. La emoción brillaba en sus ojos tanto que pensé que dejarían escapar una lágrimita y costel. Seguro no llevaban su libreta de autógrafos de famosos porque de no haber un metro de baratijas y yo de por medio hubieran saltado a corretearlo para pedirle que estapara la rúbrica cual rockstar.
Estando del lado de los curiosos compradores vi cómo en efecto era Carlos Monsiváis dándose a la fuga y perdiéndose entre los puestos. Llevaba una mochila al hombro y el alma que lleva el diablo. Para cuando reaccioné había desaparecido entre Toño y la muchedumbre. ¡Vaya que tenía prisa y ganas de no ser reconocido! Confieso que no he leído a Monsivaís pero que sé de su gusto por los gatos, y que era fan de Gloria Trevi para luego retirarle sus letras y admiración ante el escándalo. Conocía casi de memoria su lomo, ese que decidió escribir para el Sensacional de diseño. También sabía que Poni y Monsi eran amigüis. Las fotos de su estudio me daban mucha curiosidad-asco. ¿A qué olería una casa con 40 gatos? Sin embargo hay algo que siempre se le agradecerá de todo corazón más allá del derrame de tinta de dimensiones similares al del Golfo y es el Museo del Estanquillo con todo y su magnífica terraza. Bon voyage, Monsi.
Miss Polainas
Chilango City
Amante de la vida cotidiana, apasionada del arte en sus múltiples formas, exploradora de nuevas formas de vida. Ex campeona en cazamuñecos.
jeeuheel
junio 23rd, 2010 at 10:53 am
Creo que valdría la pena leer acerca de sus crónicas porque lo que narras (caminar y curiosear) creo que es algo que hacía y registraba bien. Eso es algo que me agrada.