Echar la pestañita o el coyotito: dícese del acto de cerrar los ojos unos minutos para recuperar fuerzas. El fenómeno me llama mucho la atención porque si bien es cierto que después de comer macizo entra sueñito y dan ganas de echarse un coyotito quienes son los reyes de dicha práctica son los caballeros. En mis andanzas por las cafeterías de esta ciudad siempre encuentro un señor echándose descaradamente un coyotito. A veces hacen la finta de que están leyendo o andan muy concentrados pero al poner un poquito más de atención se nota que hasta sueños eróticos han de tener. Sé que en ciertas regiones del país, especialmente donde el calor es insufrible, practican la siesta. Creo que los legisladores, campeones en echar la hueva, no han hecho bien su trabajo y la siesta debería ser obligatoria en todo el país sino seguiremos teniendo casos de señores adormilados que ocupan asiento en las cafeterías.